Black Jack

Sabías que… es posible ganar dinero en el Casino jugando al Black Jack

 Los seres humanos tenemos una cierta tendencia a querer ganar dinero fácil y rápido, y en torno a esta idea se han centrado numerosas personas a lo largo de la historia para encontrar su mina de oro.

Hay muchas alternativas que explorar, como por ejemplo encontrar nichos de mercado no explotados, operar en bolsa, apostar…pero sin duda uno de las opciones a la que más gente atrae es el juego. Miles de personas tratan cada día de ganar dinero jugando al póker, a la ruleta o al Black Jack.

El juego atrae porque es emocionante, arriesgado, da una alta satisfacción personal cuando se gana y, sobre todo, porque las ganancias pueden ser ilimitadas, pudiéndose conseguir todo lo que se desea si se cuenta con un poco de suerte. Hoy en día se puede conseguir casi todo con una buena cantidad de dinero.

Mucha gente se jacta de ser capaz de vivir del juego e incluso da clases o vende libros donde explican sus sistemas para ganar. La verdad es que el sentido común nos dice que si alguien encuentra un método para ganar siempre en el juego, no lo compartiría con nadie, salvo que quiera alimentar su propio ego. Lo razonable sería pensar que está viviendo del juego mediante la venta de sus libros o de lo que cobra por sus clases.

Uno de los juegos más estudiados y que más controversias ha suscitado en los últimos tiempos es el Black Jack. Un juego de cartas muy sencillo pero con multitud de seguidores por todo el mundo, de hecho se celebran competiciones anuales de Black Jack en los casinos americanos donde jugadores profesionales demuestran sus habilidades.

Pero… ¿es posible vivir, y vivir bien, jugando al Black Jack? Para responder a esta pregunta hemos estudiado este sencillo juego, nos hemos empapado de los secretos que cuentan algunos de los libros escritos por profesionales sobre este asunto y los hemos puesto en práctica en la vida real, jugando en algunos casinos, tanto físicos como on-line por internet.

Los pasos que tenemos que dominar para convertirnos en un buen jugador de Black Jack son los siguientes:

1.-Conocer las reglas del juego.

2.-Saber tomar las decisiones con más probabilidad de éxito.

3.-Conocer las distintas formas de apostar y adaptarlas a nuestros recursos económicos.

4.-Saber decidir qué cantidad de dinero apostar en cada momento y elegir el mejor momento para retirarse.

Reglas del juego:

El black Jack es un juego de cartas en el cual se juega contra la banca. La banca reparte 2 cartas descubiertas a cada jugador y se reparte así misma 2 cartas, una cubierta y otra descubierta. Hay casinos en que la banca sólo se reparte una carta descubierta, que, de cara al desarrollo del juego, es exactamente lo mismo, ya que en el momento de que sea su turno de jugar es indiferente si voltea su carta cubierta o la saca de la baraja.

Lo normal es jugar con baraja francesa, es decir, una baraja con 4 palos y 13 cartas por palo (del 1 al 10 más la sota (J), la dama (Q) y el rey(K) ). Esto hace un total de 52 cartas.

baraja_francesa

En los casinos se juega con varios mazos de cartas juntas, entre 2 y 6, por lo que el número de cartas con las que se juega oscila entre las 104 y las 312.

El objetivo del juego consiste en que la suma de las cartas de cada jugador esté más cerca de 21 que la suma de las cartas de la banca, pero sin pasarse de 21. Si el jugador se pasa de 21 pierde, en caso contrario sólo gana si se acerca más a 21 que la banca y empata si obtiene el mismo valor que la banca.

El valor de cada carta coincide con el número que tiene excepto la sota, la dama y el rey, que valen 10 puntos y el “as”, que puede valer 1 ó 11 en función de lo que sea mejor para nuestra jugada, es decir, valdrá 11 si con este valor no nos pasamos de 21 y valdrá 1 en el caso contrario. Una jugada especial es si se obtiene un valor de 21 con las 2 primeras cartas, es decir, si se obtiene de saque un “as” y una carta que valga 10 puntos. Esta jugada se llama “Black Jack”, y es especial porque se paga mejor, como veremos más adelante.

Una vez que el jugador recibe sus 2 primeras cartas tiene que decidir si pide otra carta para acercarse más a 21, valorando el riesgo de poder pasarse y teniendo en cuenta que conoce una de las 2 cartas de la banca. Si no se ha pasado, en cualquier momento puede decidir pedir una nueva carta o “plantarse” y no pedir más cartas, quedándose con la suma de las cartas que tiene hasta ese momento. Una vez que los jugadores han hecho sus jugadas le toca jugar a la banca. El juego de la banca es diferente ya que está obligada a pedir cartas mientras que la suma de ellas no llegue a 17, independientemente de lo que tenga cada jugador, por lo que la banca siempre tendrá entre 17 y 21 o se habrá pasado.

Antes de cada jugada, cada jugador decide la cantidad de dinero que se juega. Si se pasa pierde su apuesta. Si la banca se ha pasado y el jugador no se ha pasado, éste gana la misma cantidad de dinero que había apostado. Si la banca no se ha pasado y el jugador tampoco, entonces el jugador pierde la apuesta si su jugada suma menos que la de la banca, mantiene su dinero si saca el mismo valor que la banca o gana la misma cantidad que había apostado si se ha acercado más a 21 que la banca. Si las 2 primeras cartas de un jugador suma 21, entonces se consigue un “Black Jack” y, si la banca no obtiene también un Black Jack en su jugada, entonces el jugador gana una vez y media la apuesta que hizo, es decir, si apuesta 10 euros y tiene un Black Jack, entonces gana 15 euros.

Durante el juego se puede tomar alguna decisión adicional:

Después de recibir las 2 primeras cartas, el jugador puede elegir “doblar”. Esta jugada consiste en pedir sólo una carta más, doblando la apuesta inicial. Hay algunos casinos en que sólo permiten doblar si la suma de las 2 primeras cartas del jugador es 9, 10 ó 11.

Si las 2 primeras cartas que recibe el jugador son iguales en número (no necesariamente en palo), entonces se puede decidir “separar” o “dividir”, que consiste en separar la jugada inicial en 2 jugadas diferentes, cada una de ellas con una de las 2 cartas recibidas y pedir cartas para lograr acercarnos lo máximo a 21 en ambas jugadas. En esta opción también se dobla la apuesta inicial, ya que se desdobla la jugada inicial en 2 jugadas diferentes, apostando en cada una la cantidad que se apostó en la apuesta inicial. Posteriormente, en algunos casinos, se permite “doblar” en cada una de las 2 jugadas desdobladas y en otros casinos no se permite. En el caso de que las cartas que se separen sean 2 “ases”, hay casinos que sólo permiten pedir una carta más por cada jugada. Si después de separar las cartas se consigue un “Black Jack”, éste se pagará como una jugada normal y no 3:2 como en el caso de haberlo obtenido con las 2 primeras cartas recibidas.

Estrategia de juego:

Una vez conocidas las reglas del juego, lo primero que hay que saber es cuando hay que pedir cartas adicionales y cuando hay que plantarse. Si jugamos por corazonadas, basando nuestras decisiones en la suerte, las probabilidades de éxito son escasas. Es cierto que podemos ganar alguna mano, pero a medio plazo es una estrategia perdedora.

El método óptimo para tener alguna posibilidad de ganar en el Black Jack es buscando la ayuda del cálculo de probabilidades, es decir, utilizando herramientas matemáticas que nos digan qué decisiones podemos tomar con mayor posibilidad de éxito.

Durante el juego, lo único que sabemos con certeza son las cartas que tenemos nosotros, las cartas que tienen el resto de los jugadores y 1 carta de la banca, ya que ésta mantiene 1 carta cubierta hasta que sea su turno de jugar. Con estos datos tenemos que ser capaces de tomar las decisiones.

Con el avance de las nuevas tecnologías se ha conseguido ordenadores con capacidades computacionales muy elevadas, siendo capaces de realizar cálculos muy largos y complicados en tiempos razonables. Con esta ayuda se ha conseguido realizar millones de simulaciones de posibles jugadas, obteniéndose las decisiones con mayor probabilidad de éxito para todas las situaciones posibles de juego. De hecho, se ha calculado que si se siguen las reglas de decisión calculadas siguiendo este método, la probabilidad de ganar a la banca sube hasta casi el 50%.

Llegado a este punto, si consideramos que nuestra posibilidad de éxito a largo plazo es como mucho del 50%, y sólo si jugamos correctamente y sin errores, entonces no parece que sea un juego muy interesante, ya que sólo ganaremos 1 de cada 2 veces. Es como apostar por el resultado que saldrá al lanzar una moneda al aire.

Sin embargo, el Black Jack tiene una característica adicional que hace que podamos aumentar la probabilidad de ganar por encima del 50% y que hace que sea posible tener una oportunidad de ganar a la banca en el medio plazo. Esta característica especial es que las cartas que han salido se quedan fuera de la baraja hasta que se terminen de repartir las restantes que quedan en el mazo, por lo que si somos capaces de retener en la memoria, de alguna manera, las cartas que han salido, entonces sabremos las cartas que quedan por salir, dándonos una pequeña ventaja sobre la banca. Esto parece imposible a primera vista para casi todo el mundo, pero existen unas técnicas relativamente sencillas que nos permiten seguir este “conteo” como veremos más adelante.

Los resultados de los estudios matemáticos que reflejan las decisiones con mayor probabilidad de éxito se pueden reflejar en una tabla, que es relativamente sencilla de aprender, y es la base que debe conocer todo jugador de Black Jack. Estas tablas las venden en cualquier sitio en Las Vegas y están disponibles en Internet. Numerosos casinos permiten que se juegue en sus mesas con ellas en la mano para ayudarnos en nuestras decisiones. Si jugamos por internet, en un casino on-line, es evidente que podemos usarlas durante el juego.

La tabla dice lo que debe hacer un jugador de forma mecánica en función de las cartas que ha recibido y la carta que tiene la banca descubierta, independientemente de las cartas que hayan recibido el resto de jugadores, es decir, le dice si tiene que pedir una carta nueva o plantarse teniendo en cuenta el valor de la suma de sus cartas y el valor de la carta que conocemos de la banca, que como recordaremos, siempre juega en último lugar.

Lo bueno de este método es que no exige pensar, sólo recordar las reglas, no depende de la suerte y es la que más probabilidad de ganar tiene. Cuando decimos que no depende de la suerte, queremos decir en el medio plazo, cuando se cumplen las leyes de la probabilidad y las rachas positivas y negativas se compensan. En el corto plazo sí estaremos expuestos al efecto de la suerte, en forma de rachas que nos pueden ir a favor o en contra.

La tabla que resume el estudio matemático y que debemos aprendernos de memoria es la siguiente:

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Como está en inglés,

Cuando dice S (Stand) quiere decir plantarse

Cuando dice H (Hit) quiere decir pedir otra carta

Cuando dice DB (Double down) quiere decir doblar

Cuando dice Sp (Split) quiere decir dividir

En la tabla se indica lo que hacer en cada momento en función de la suma de nuestras cartas y de la carta vista de la banca. Por ejemplo, mirando en la tabla, si nuestra mano vale 16 y la banca tiene vista una carta entre el 2 y el 6, entonces debemos plantarnos, mientras que si la banca tiene una carta con valor superior a 6, entonces debemos pedir una carta nueva.

La tabla hace distinción de lo que hay que hacer si hay algún “as” entre nuestras cartas, es decir, no es lo mismo si nuestras cartas suman 16 si hay un “as” entre ellas o no, ya que el “as” puede valer 1 u 11 en función de lo que mejor nos convenga para nuestra jugada. Así, por ejemplo, si la carta vista de la banca es un 3 y nuestra jugada suma 16, debemos plantarnos si no tenemos ningún “as”, pero debemos pedir carta si hay un “as” entre nuestras cartas. Esto es así porque si no hay ningún as, es fácil que nos pasemos al pedir otra carta, pero si hay un as, entonces no nos pasaremos salga la carta que salga.

Hay ocasiones en que la tabla nos indica que debemos “doblar” nuestra apuesta inicial y pedir una carta más. Éste es el caso por ejemplo cuando la suma de nuestras 2 primeras cartas es 10 y la banca tiene vista una carta con valor inferior a 10.

La última variante que nos ofrece la tabla es “dividir” nuestra jugada inicial en 2 jugadas diferentes. Por ejemplo, cuando recibimos 2 “ases”  la tabla recomienda dividir.

Antes de pasar al siguiente paso, que es la gestión del dinero apostado, debemos saber manejar la tabla mecánicamente, de memoria, sobre todo si jugamos en un casino y no podemos tener la tabla a mano.

Para aquellos que tengan dificultades en aprenderse la tabla “oficial” de decisiones, existen algunas tablas simplificadas, mucho más sencillas de recordar, con resultados a largo plazo un poco inferiores, pero perfectamente asumibles, con probabilidades de ganar por encima del 49%.

Existen simuladores de Black Jack que se pueden descargar en el teléfono móvil y practicar estas sencillas reglas de forma que cuando queramos jugar “de verdad” ya tengamos las decisiones perfectamente mecanizadas.

A continuación ponemos un video (en inglés) en el que se explican las reglas y cómo apostar según la tabla


También os proponemos un vídeo (en inglés) donde se ve a un profesional dando clases a una alumna para practicar la estrategia básica de apuestas:


Gestión de las apuestas:

Una vez que somos capaces de decidir mecánicamente en cada momento si plantarnos o pedir una carta más, tenemos que tener en cuenta otra cosa fundamental: saber qué cantidad de dinero apostar.

El principal problema que nos encontramos a la hora de decidir la cantidad de dinero a apostar es que debemos hacerlo antes de que la banca reparta las cartas, por lo que no sabremos si tendremos una buena o una mala mano.

La única decisión que podemos tomar de modificar nuestra apuesta inicial es si decidimos “doblar” nuestra apuesta al recibir las 2 primeras cartas y solicitar sólo una carta más o si decidimos “separar” 2 cartas iguales que hayamos recibido de saque. También hay otra opción que admiten algunos casinos que consiste en “rendirse” si tras ver nuestras 2 primeras cartas y la descubierta de la banca creemos que tenemos muchas probabilidades de perder. Hay tablas que incluyen estas decisiones y se da, por ejemplo, cuando nuestra jugada inicial suma 16 y la banca tiene un “as”. Si nos rendimos sólo perdemos la mitad de la apuesta inicial.

Puesto que debemos decidir la cantidad a apostar antes de que el crupier reparta cartas, tenemos que tener muy claro nuestro “sistema” de apuestas.

1.-Apostar siempre la misma cantidad de dinero.

Un sistema sencillo consiste en apostar siempre lo mismo, por ejemplo 10 euros en cada jugada. Cada vez que se gane a la banca se reciben 10 euros y cada vez que se pierda, se pierden 10 euros, excepto que hayamos decidido doblar, dividir o rendirnos, que perderemos o ganaremos como mucho el doble de la apuesta inicial.

Este método a largo plazo no tiene mucha garantía de éxito porque al tener como mucho sólo un 50% de probabilidades de ganar, lo más que podemos aspirar es a quedarnos en paz al final del juego. En cualquier caso, si ganamos no será mucho, mientras que si afrontamos una mala racha podemos perder todo nuestro dinero antes de que nos toque beneficiarnos de una racha positiva.

2.-Apostar en función de las probabilidades de ganar

Un segundo método consiste en apostar más dinero cuando tengo más probabilidades de ganar y menos dinero cuando las probabilidades de ganar estén en mi contra. Este método es muy útil si soy capaz de recordar las cartas que han salido y saber las que faltan por salir. Con este método se han ganado grandes fortunas en los casinos y es legal, aunque no está bien visto por los casinos, de hecho, si un casino detecta que estás “contando” cartas te invita a que abandones el local. Esta forma de apostar puede ser tan ruinosa para los casinos que existe una base de datos a nivel mundial para detectar a las personas que “cuentan” cartas para prohibirles el paso a los casinos. El truco consiste en “disimular” y que no te pillen contando.

Más adelante explicaremos las técnicas que hay para contar cartas.

Si no se cuentan cartas también hay veces que podemos incrementar o disminuir la cantidad que apostamos en función de la ley de probabilidades. Si en el medio plazo, jugando correctamente siguiendo las reglas definidas por las tablas, la probabilidad de ganar es cercana al 50%, si sufrimos una racha negativa, lo normal es que en cualquier momento entremos en una racha positiva y comencemos a ganar hasta que el número de victorias sea similar al de derrotas, por lo que podemos decidir apostar más dinero, es decir, cuando perdamos varias veces seguidas podemos decidir aumentar la apuesta porque esperamos que va a comenzar la racha positiva. El problema que tiene este sistema es que podemos quedarnos sin dinero antes de alcanzar la racha positiva que debería llegar en algún momento.

3.-Sistema de posibles ganancias infinitas y pérdidas controladas

En este sistema se puede llegar a desbancar a la banca si estamos en una buena racha positiva, mientras que si se pierde se hace controladamente.

La forma de apostar en este caso es hacerlo de una forma progresiva, es decir, que se comienza apostando una cantidad y se va incrementando el valor de la apuesta en las jugadas sucesivas hasta que se pierda una jugada. En ese momento se comienza de nuevo la estrategia inicial.

Hay varios métodos aplicables en este sistema en función de la cantidad en la que se aumenta la apuesta tras cada jugada ganada.

Un método puede consistir en quedarnos con la mitad de lo ganado y “reinvertir” la otra mitad en la siguiente apuesta aumentando la cantidad apostada. También se puede decidir el quedarse con la tercera parte de lo ganado y reinvertir las otras dos terceras partes, o cualquier otra idea que se nos ocurra. Evidentemente, cuanto más conservador se sea, más se habrá ganado en el momento de perder una jugada, aunque hará falta una racha positiva más larga para ganar más dinero.

Este método funciona muy bien cuando se encadenan rachas positivas largas, ya que las ganancias van subiendo de una forma exponencial, por ejemplo si comenzamos apostando 10 euros y ganamos 10 veces seguidas, incrementando en cada jugada la mitad de lo ganado en la jugada anterior, podemos ganar 380 euros, mientras que si perdemos en la décima jugada tras 9 victorias seguidas, habremos ganado casi 250 euros en lugar de los 80 euros que habríamos ganado si hubiéramos apostado 10 uros en todas las jugadas.

Este sistema se llama de ganancias infinitas y pérdidas controladas   porque no hay límite en el dinero a ganar y si se pierde, sólo se perderá como mucho la apuesta inicial. En este sistema se aumenta la apuesta cuando se gana y se vuelve a la apuesta inicial cuando se pierde.

Puesto que en el medio plazo nuestra probabilidades de ganar son como mucho del 50%, las rachas positivas no son muy largas, por lo que es improbable que consigamos las esperadas ganancias infinitas. Para que este sistema sea mejor que apostar siempre la misma cantidad de dinero en cada jugada hay que encadenar rachas de al menos 5 victorias consecutivas.

4.-Sistema de ganancias controladas y posibles pérdidas infinitas

Este sistema está muy de moda en los libros de los “gurús” del Black Jack y lo venden como si fuera oro, pero realmente todos son parecidos, suelen conseguir buenos resultados, pero si se encadena una larga racha negativa, se puede perder todo nuestro dinero.

El primer método que usa este sistema es muy sencillo. Consiste en apostar una cantidad inicial. Si se gana, se repite la apuesta en la siguiente jugada y si se pierde se dobla la apuesta realizada en la jugada anterior, siguiendo este proceso hasta que ganemos, cosa que ocurrirá en alguna ocasión. En este momento habremos ganado la misma cantidad de dinero que jugamos en la apuesta inicial.

Este método tiene el riesgo de quedarnos sin dinero en algún momento del proceso porque hay que doblar siempre la cantidad anterior hasta ganar una mano y en algún momento la cantidad puede ser muy alta para el premio que se puede alcanzar, que es ganar la apuesta inicial.

Por ejemplo, si apostamos 10 euros y ganamos, nos llevamos 10 euros de beneficio, pero si perdemos, entonces en la siguiente jugada hay que apostar 20 euros, si volvemos a perder, entonces hay que apostar 40 euros. Si ahora ganamos, entonces habremos ganado netamente 10 euros, ya que hemos ganado 40 euros, pero llevábamos perdidos 30 euros. Como se ve, en el momento que se gana, se gana la apuesta inicial, en este caso 10 euros. Si no tenemos problemas de dinero, este método siempre funciona, pero la ganancia es pequeña comparado con la cantidad que se puede llegar a apostar. Por ejemplo si comenzamos con 10 euros y perdemos 9 veces seguidas, en la siguiente jugada habría que apostar 5.120 euros para ganar los 10 euros iniciales.

Un segundo método más sofisticado de este sistema consiste en doblar la apuesta inicial si se gana y aumentar un poco la apuesta inicial si se pierde. En el caso de que se ganen 2 veces seguidas se vuelve a comenzar a apostar la apuesta inicial.

El incremento de la apuesta cada vez que se pierde varía en función del método aplicado por cada “experto”, pero la base es la misma. Si queréis más información sobre estos sistemas, poneos en contacto con nosotros en el email que aparece al final de la página.

Hay sistemas que se protegen cuando aparecen rachas negativas a la espera de que aparezcan las positivas, sin embargo, estos sistemas se basan en que ganan cuando encadenan 2 victorias consecutivas y, mientras no suceda esto, hay que ir aumentando el valor de lo apostado en la jugada anterior, con el riesgo de acabar con nuestro presupuesto. Si contamos con recursos ilimitados, este sistema funciona siempre.

Con este método las ganancias están limitadas, ya que cuando se ganan 2 veces seguidas se vuelve a comenzar de cero y las pérdidas son ilimitadas cuando se encadena una larga racha negativa. A diferencia del sistema anterior, con este método se aumenta la apuesta cuando se pierde y se vuelve a la apuesta inicial cuando se ganan 2 veces consecutivas.

Un ejemplo de este método es apostar 5 euros. Si se pierde, se apuestan 6 euros, si ahora se gana se dobla, es decir, se apuestan 12 euros. Si se vuelve a ganar se empieza otra vez a apostar 5 euros, habiendo ganado 13 euros en la jugada inicial consistente en 1 derrota y 2 victorias. Si al doblar apostando 12 euros hubiéramos perdido, entonces apostaríamos, por ejemplo, 7 euros y si se gana esta vez se apuestan 14 euros. Si ahora se gana, habremos ganado en total 10 euros, mientras que si perdemos ya llevamos 18 euros perdidos.

Como se puede apreciar, si nunca ganamos 2 veces seguidas, jamás ganaremos nada, porque cada vez que ganamos una jugada reinvertimos todo lo ganado en la siguiente jugada. Por otro lado, con este método podemos tener ganancias aunque ganemos muy pocas veces y perdamos muchas. Lo único que necesitamos es ganar 2 veces seguidas al menos cada 10-12 jugadas.

El principal problema de este método son las largas rachas negativas, que pueden agotar nuestro presupuesto antes de encadenar 2 victorias consecutivas. Para solventar, de alguna manera, esta contrariedad, existe algún método más complejo que nos protege de ellas. Se basan en lo que los autores denominan “seguir el fluir de las cartas”. La idea que subyace tras esta frase es que las rachas negativas existen y hay que aceptarlo. Para ello se diseñan estrategias de protección, como por ejemplo reducir la cantidad apostada drásticamente cuando detectamos que estamos en una racha negativa y volver a la estrategia inicial cuando comprobamos que hemos salido de ella. Esta circunstancia es la única que permite este método de reducir la apuesta cuando se pierde ya que, como hemos visto, con este método hay que incrementar la apuesta cuando se pierde.

Estos son los 4 principales sistemas para apostar, aunque se le pueden incorporar algunas variantes, y tendremos que elegir la que mejor se adapte a nuestro presupuesto y perfil de riesgo.

Contar cartas:

Antes hemos hablado de que se puede tener una ventaja sobre la banca si sabemos contar las cartas que han salido, ya que sabremos las cartas que quedan por salir.

Está estudiado que las cartas más favorables que queden en la baraja para el jugador son las de valor alto, es decir, las cartas que valen 10 y el “as”, mientras que lo más desfavorable para el jugador es que las cartas que queden por salir sean las bajas, es decir, del 2 al 6. Las otras cartas (el 7, 8 y 9) son neutras y es más o menos indiferente que hayan salido o no.

Con esta idea en la cabeza, lo que hay que hacer es ir contando las cartas altas y bajas que van saliendo y tendremos una idea de la proporción que quedan de ellas por salir. La manera de hacerlo es la siguiente:

Antes de que la banca comience a repartir la primera carta tras barajar se pone la cuenta en cero. A continuación, cuando el crupier comienza a repartir, si sale un número bajo (del 2 al 6), entonces se le suma 1 a la cuenta y si sale una carta alta (10, figura o “as”), entonces se resta 1, así de fácil… y de complicado, porque hay que hacerlo rápidamente, al ritmo que marca el crupier, con las distracciones del casino y con las decisiones que tenemos que tomar durante el juego. Por esto, es fundamental que las decisiones de pedir carta o plantarse se tomen de forma mecánica, sin pensar, para no distraernos de la cuenta que llevamos en la cabeza.

De esta forma, si en algún momento de la partida, nuestra cuenta llega a un valor elevado, por ejemplo a +9, esto quiere decir que en la baraja hay por salir 9 cartas altas más que cartas bajas, lo que es una situación muy favorable, que da más probabilidades de ganar, por lo que es el momento de aumentar el valor de las apuestas. Si estaba apostando, por ejemplo, 10 euros, al llegar la cuenta a +9, entonces comienzo apostar 25 euros, o más si mis recursos me lo permiten. Esto no quiere decir que voy a ganar la primer apuesta alta que haga, pero sí que ganaré más veces que perderé en las siguientes jugadas porque la probabilidad que tengo de ganar es superior al 50%, por lo que acabaré ganando con mucha probabilidad.

Hay que tener muy en cuenta el número de barajas que componen el mazo de cartas con el que estamos jugando, porque con cuantas más barajas se juegue, más alto tiene que ser el valor de la cuenta para que la situación se ponga a nuestro favor. Hoy en día no es raro encontrar casinos que jueguen con 6 barajas para dificultar que la situación se ponga favorable para el jugador y a veces hay que dejar pasar muchas jugadas hasta que ésta se ponga de nuestro lado.

En el momento de que la cuenta, que llevo en la cabeza y que no he debido perder en ningún momento, vuelve a valores bajos o negativos, entonces volveré a bajar el valor de mis apuestas porque mi probabilidad de ganar habrá vuelto a bajar al 50% como mucho.

Ni que decir tiene que este sistema sólo funciona en los casinos físicos, donde se puede comprobar que las cartas que han salido se retiran y no vuelven a salir hasta que se termina de repartir y se vuelven a barajar las cartas. En los casinos on-line no funciona porque tras cada jugada se vuelven a barajar las cartas, y las que han salido en una jugada pueden volver a salir en la jugada siguiente.

En Internet se pueden ver videos de jugadores practicando la cuenta de cartas. Este sistema requiere de mucha práctica, ya que hay que contar muy deprisa y no distraerse en ningún momento.

Existen más métodos de contar cartas, algunos más sencillos y otros más complicados, pero todos se basan en saber la cantidad de cartas “buenas” o “malas” que quedan en la baraja por salir.

El contar cartas para jugar al Black Jack no está bien visto por los casinos y, aunque no es ilegal, no permiten que se haga. Si detectan que algún jugador está contando cartas le expulsan de la sala. Parece injusto que no te dejen jugar por usar tu cabeza para apostar, pero hay que entender que el juego es un gran negocio para los casinos y no están dispuestos a perder.

En los casinos hay personal contratado para detectar a los jugadores que cuentan cartas y es difícil engañarles. Se fijan en las caras, los gestos, la concentración de los jugadores y sobre todo en si realizan grandes variaciones en el importe de sus apuestas en momentos puntuales de la partida, cuando la situación de la baraja está en posición favorable para el jugador, de hecho, el personal contratado para detectar contadores de cartas son verdaderos profesionales contando cartas, por lo que es más fácil detectar a otras personas ejercitando la misma habilidad.

Para poder contar cartas sin ser detectado hay que ser cuidadoso y saber disimular. Para ello hay que ser un buen profesional y tener el juego tan mecanizado que se pueda estar jugando sin estar prácticamente mirando a la mesa, aparentando estar poco concentrado y, sobre todo, no ser muy descarado en el aumento del valor de las apuestas cuando la cuenta está en posición favorable. Es mejor no ser muy avaricioso y ganar cantidades moderadas, que no levanten sospechas, que apostar a lo grande y ser detectado y expulsado.

Otro método que se emplea es trabajar en equipo. Un jugador apuesta siempre cantidades moderadas y cuando la mesa está en posición favorable hace una seña a un compañero para que se una a la mesa para que apueste cantidades altas y no levantar sospechas. La idea es que si siempre apuestas lo mismo, aunque sea mucho dinero no levantas sospechas, ya que el indicio que detecta a un contador de cartas es la variación del importe de las apuestas en un momento determinado. Cuando la cuenta deja de ser favorable, el miembro del equipo que realiza las apuestas elevadas se retira de la mesa con las ganancias y el que apuesta cantidades moderadas sigue jugando. Es evidente que los miembros del equipo tienen que simular que no se conocen.

Para evitar esta estrategia, muchos casinos no permiten que se unan al juego los jugadores hasta que no se terminan de repartir todas las cartas de una partida.

Por ejemplo en el casino de Hard Rock, en Las Vegas, se pilló al famoso actor norteamericano Ben Affleck contando cartas y se le expulsó de la sala. A continuación tienes el video con la noticia (en inglés):

A continuación podeis ver un caso real de cómo se expulsa a un contador de cartas de un Casino (también en ingles):

A continuación ponemos un vídeo en el que se enseña a contar cartas (en inglés, claro)


Conclusión:

En resumen, se puede ganar a la banca jugando al Black Jack si se siguen estrictamente las instrucciones de la tabla que indica las decisiones con más probabilidad de éxito y además se sigue una política de cantidades apostadas y sistema de apuestas apropiado a nuestro perfil y a nuestros recursos.

Si jugamos por internet podemos aplicar todos los sistemas aquí descritos excepto el conteo de cartas, que no tiene sentido.

En cuanto a los resultados que hemos obtenido nosotros… pues en el casino real  hemos tenido un resultado ligeramente positivo y en el casino on-line hemos perdido un poco. Hay que decir que en el casino real solemos empezar ganando, pero cuando el cansancio comienza a hacer mella y se pierde la concentración, entonces comenzamos a perder. Es difícil mantener la concentración en períodos largos de tiempo si no lo tomas como un trabajo. Del casino on line, la verdad es que no nos fiamos mucho porque no sabemos qué programa informático hay detrás de la generación aleatoria de cartas y, aunque seguro que hay muchos controles para que no sea fraudulento, siempre nos queda la duda razonable…

Los profesionales que se dedican a vivir del Black Jack se lo toman como un trabajo, respetando sus momentos de ocio, descanso, ejercicio y comidas, mientras que nosotros hemos hecho las pruebas en nuestro tiempo libre sin respetar los momentos de descanso que debemos tener en la vida, por lo que no estamos en las mismas condiciones de ganar. No obstante, insisto, el resultado de nuestras pruebas  ha sido ligeramente positivo gracias al rigor de la gestión de las apuestas, que ha permitido sacar resultados positivos a pesar de encadenar rachas negativas más o menos largas.

A continuación os ponemos un documental muy bueno en el que se explica bastante bien muchas de las cosas que hemos visto en este artículo, desde la estrategia básica hasta el conteo de las cartas, pasando por la historia personal de los que “descubrieron” los métodos para batir a la banca y desplumar a los casinos (en español)

Hay una película muy buena sobre el mundo del Black Jack que muestra la historia de unos jugadores que fueron capaces de ganar… y perder mucho dinero jugando a este juego simplemente conociendo “la tabla” de decisiones y contando cartas. Esta película está basada en hechos reales. La película se llama : 21 BLACK JACK.

A continuación podéis ver un trailer de la película:


También podéis ver un vídeo de como apostar correctamente, como un profesional, según los protagonistas de la película (ésta vez subtitulado en español):


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Una reacción a Black Jack

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